martes, agosto 07, 2007

8 cosas que no sabes de mí (o sí)

Del blog de Tindriel me llega este meme, que cómo suele pasar morirá conmigo, porque el número de personas que conozco en el cyberspacio no llega a ocho. Cumpliré las reglas, pero -como digo- no sugeriré a nadie que lo haga.

Reglas:
  • Cada jugador comienza con un listado de 8 cosas.
  • Tienen que escribir esas 8 cosas en su blog y junto con las reglas del juego.
  • Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
1. Si eres mi amigo, moriré por tí aunque parezca que no. Tengo fama (o por lo menos, eso me parece a mí) de no ayudar a mis amigos cuando lo necesitan. El problema es que yo no suelo ayudar a quien no pide ayuda, porque me bloqueo cuando me ofrecen ayuda sin que la pida, y supongo que a otras personas les pasa lo mismo. Así que si no te ayudo no es porque no quiera, sino porque 1) no me he dado cuenta de que necesitas algo o 2) no me lo has pedido. Aunque Dante dice que el que no ofrece ayuda se prepara con malicia en su corazón para negarla cuando se la piden, creo que ese no es mi caso.

2. Debo ser una de las personas con peor imagen personal del mundo. Mis amigos, a los que quiero y me quieren, han llegado a enfadarse conmigo cuando alguna vez les he dicho que no me siento aceptado, sino soportado. Y es verdad; cuando me viene la ola de la depresión, se me bloquea algo y me pongo, como digo yo, en modo silla. Soy una cosa, no una persona; una máquina, no un ser humano. Pero, irracionalmente, se me bloquean las reacciones emocionales y no me siento aceptado, sino soportado, tolerado. Como una carga. Sé que es irritante, pero es así.

3. Cuando era pequeño iba tan a mi bola que cuando descubrí que el 90% de mis compañeros de clase me odiaban, ya era demasiado tarde para hacer nada al respecto. Yo tenía mi mundo en mi casa, entre libros, y en mi mente, fuera de casa, donde había hadas en los bosques y la gente podía lograr cualquier cosa que se propusiera... y cuando intenté poner un pie fuera, me dí el morrón. Me pasé la EGB pasándolo mal en el colegio; sin violencia física, pero sometido a tal presión psicológica que no sé como no estoy peor de la cabeza que estoy. De todos los compañeros de clase que conocí en esa época (y debieron ser unos 40) sólo recuerdo con cariño a cuatro, y las he perdido a las cuatro. Creo que entre segundo de EGB y primero de BUP el colegio me produjo muchísimos más disgustos que alegrias, posiblemente en relación 1:25 o algo así. Creo que la primera persona de la que me enamoré (vagamente, porque tenía 8 años) me obligó a pedir perdón de rodillas por alguna ofensa imaginaria y yo lo hice (toma castaña). Como premio, recibí un balonazo en la cara (toma dos castañas).

4. Soy una persona que provoca reacciones fuertes. En un primer encuentro, no conozco a nadie que no se haya quedado con mi cara. Creo que causo primeras impresiones fuertes y que normalmente son negativas (esto, claro, puede ser un fantasma mío). Sea como sea, creo que provoco en la gente de todo menos indiferencia. Quizá es porque tengo las cosas bastante claras y no suelo callarme; también puede ser por mi aspecto físico.

5. Soy diletante en varios idiomas. Concretamente, he estudiado dos años de francés, dos años de alemán, dos años de ruso, dos años de latín, tres años de árabe, e inglés practicamente toda la vida. Tengo nociones de italiano y griego y sé distinguir un gran número de lenguas de gran número de otras, aunque luego sea incapaz de entender ni una palabra.

6. Me encantan la música, la literatura y la enseñanza. Me fascina buscar música nueva y compartirla con la gente (normalmente autores académicos, pero también grupos y solistas más populares). Soy capaz de guardar en la misma estantería a Madonna y a Iron Maiden y discutir con cualquier que diga que es algo incoherente. Leer es una de mis actividades favoritas (así como criticar lo que leo y veo en el cine, sobre todo esto último), y escribir es un placer que poco a poco espero convertir en una profesión. Por otra parte, los cabreos que me cojo dando clase son compensados con creces cuando viene un alumno y te dice que ha aprobado, sea o no con nota.

7. El juicio sobre si soy buena persona o no está suspendido por ausencia del jurado. Yo digo que soy como Yaya Ceravieja; que como soy naturalmente malvado me esfuerzo mucho por ser bueno, y al final me sale bien. Mis amigos tienen opiniones diversas al respecto.

8. Tengo profundas inquietudes espirituales. Y a pesar de haber leído 'The God delusion', de Richard Dawkins y estar de acuerdo con muchas de las cosas que dice, sigo teniendo inquietudes espirituales. Sigo teniendo fe y sigo buscando la luz.

Muchos besos y abrazos. No sé quien contestará, porque creo que todos los que tengo en mi lista de Compañeros de Viaje ya lo han hecho en su blog, pero bueno... Allá queda esta lista.

3 comentarios:

Rapunzell dijo...

En su "Camelot", t.H. White describe a un Lancelot curioso. Es el mejor caballero de todos porque está convencido de ser una mala persona, repleto de malos sentimientos. Por lo tanto, no puede guiarse por su instinto, sino que debe apegarse a su código moral con más fuerza que nadie.

Eso hace de él el mejor caballero de todos. Y también permite entrar en la paradoja de si realmente puede ser una mala persona alguien que se toma tantas molestias para no serlo :)

Ibn Sina dijo...

;)

Ibn Sina dijo...

Yo creo que soy naturalmente egoísta, malvado, arrogante, interesado y cruel. Pero sé que las personas buenas tienen más amigos, son más felices y a largo plazo viven mejor. Por tanto, me aferro a mi código moral con más fuerza, para luchar contra mis instintos.