domingo, abril 23, 2006

25 discos compactos recomendados

He visto ésto en el Blog de Tindriel , y he decidido seguir su ejemplo. Allá van 25 de mis CDs preferidos de todos los tiempos, sin ningún orden de preferencia o jerarquía particular.

Create your own Music List @ HotFreeLayouts!

domingo, abril 09, 2006

Latter Days: Ved esta película en cuanto sea posible.

El título de esta entrada lo dice todo: Latter Days, ved esta película es cuanto os sea posible.

Desgraciadamente, no está distribuida en Europa, así que tendreis que encargarla por Internet, o esperar a que la proyecten en algún festival de cine g/l, o buscaros la vida.

Os la recomiendo sinceramente: 8/10.

viernes, abril 07, 2006

De machismo y bisexualidad.

¿Nunca habeis notado, vosotros que leeis este Libro de la Curación, que cuando una mujer hasta la fecha reconocida como heterosexual decide tener, o simplemente tiene, alguna experiencia lésbica, se la suele felicitar, animar, y comentar laudatoriamente su valentía al ampliar su sexualidad, mientras que si un hombre, también heterosexual hasta la fecha, decide tener, o tiene, alguna experiencia gay, los comentarios suelen ser denigrantes, y del tipo: 'Al fin y al cabo, siempre había sido gay, o marica, o...'

Viene ésto a cuento de un artículo que estaba leyendo el otro día (y de varios artículos sobre como algún político famoso ha sido sacado del armario) sobre como el nuevo pensamiento reaccionario, a pesar de retroceder y luchar un día si y otro también contra los cambios en moral, ética y práctica sexual, sigue siendo incapaz de aceptar que es posible que los varones sean viriles y bisexuales al mismo tiempo. Es decir, que si un hombre siente atracción por las mujeres y los hombres, es que es un gay disfrazado, y su interés en las mujeres es fingido.

Recientemente, ha habido algunos artículos en la prensa de divulgación científica, especialmente uno (bastante dudoso, pero cuyo origen ahora mismo he olvidado) que afirmaba que un 30% de las mujeres sienten excitación al ver tanto a hombres como mujeres en actitudes sensuales o sexuales, mientras que sólo un 0,05% de los hombres sentía lo mismo.
Sorprendentemente, y como muestra de que la reacción crea extraños compañeros de cama, parece ser que los reaccionarios que defienden que los varones que gustan de los dos sexos no son más que gays disfrazados han encontrado aliados entre los varones gays.
Al otro lado de la alambrada, parece que hay gays que afirman a voz en grito que aquel al que le gustan las mujeres y los hombres no es más que un gay incapaz de aceptar plenamente su homosexualidad, y que sigue aferrándose a sus escarceos heterosexuales por cobardía.

Y yo me pregunto, si hace tanto que Master & Johnson, Kinsey, y Shere Hite dejaron claro que la realidad era otra, ¿por qué seguimos golpeándonos la cabeza, como especie quiero decir, contra estos extraños muros conceptuales?

A un servidor le gustan los hombres. En general. Los hombres concretos, y los hombres en abstracto. Soy capaz perfectamente de imaginarme un hombre abstracto, y darle forma en mi mente hasta que me resulte atractivo, sin tener que ponerle los rasgos de nadie concreto. Pero... me gustan las mujeres concretas. Hay mujeres concretas que me resultan sexualmente muy atractivas. Pero no me gustan las mujeres en abstracto; no puedo encontrar sexualmente interesante a una mujer en abstracto, ni puedo crearla en mi mente. Supongo que eso en la escala Kinsey me debe de colocar cerca del 2 o 3, será cuestión de comprobarlo.

Pero ese rasgo de bisexualidad en mi carácter es algo que no suelo comentar; apenas con mis amistades más íntimas, y mucho menos con extraños. Porque, hasta la fecha, la reacción general ha sido negativa: condescendencia, incredulidad, o cosas aún más alucinantes. Alguien se me puso muy serio y me dijo: Mira, éso es una excusa porque sólo encuentras sexualmente atractivas a mujeres que nunca podrás tener. Y yo me quedé mirándole con cara de 'Tú flipas, no? ¿Qué fumas?, porque quiero probarlo.'

La reina Victoria no proclamo leyes contra el lesbianismo porque era incapaz de imaginar que tipo de cosas podrían hacer dos mujeres juntas en la cama. El lesbianismo ha sido, tradicionalmente, considerado un juego erótico de divertida perversidad (no hay más que ver la perenne popularidad de las escenas lésbicas en películas porno para heterosexuales), mientras que la homosexualidad masculina ha sido entendida como un ataque a la virilidad y un peligro para el patriarcado.

Una vez más, me pregunto a donde vamos a parar.

jueves, marzo 30, 2006

Puesta al día (y van dos)

Bueno, pues ya llevo veinte días sin escribir nada, así que vamos con una entrada breve.

Mi proyecto romántico en la biblioteca se vino abajo porque el pez en cuestión dejó de trabajar allí al mismo tiempo que yo me decidí a trabar conversación, así que toca lanzar el sedal en otras aguas. Como tengo tan mala estrella para estas cosas, se me ha metido entre ceja y ceja otra persona a la que conozco de vista porque voy a menudo al restaurante en el que trabaja, así que no sé como me lo voy a montar.

Os iré poniendo al día. Por otra parte, estoy reflexionando sobre una próxima entrada sobre machismo y bisexualidad masculina (la creencia en que no existe, básicamente), y pronto la compartiré con vosotros.

Mientras tanto, sabed que siempre sois bienvenidos en el Libro de la Curación, y que espero vuestros comentarios.

jueves, marzo 09, 2006

Un poema.

Hoy toca un poema. Concretamente, uno de un servidor. Lo escribí hace años, pero que me sigue pareciendo lo bastante bueno y honesto como para que vea la luz en El Libro de la Curación.

¿No es verdad?

Como una escalera

dentro de una caracola;

más y más estrecha,

y sin salida

Cuando encontré a Al’ajaar por primera vez,

era una mujer, y sentí desprecio.

Luego vi que era un negro, mirándome desde lejos,

y sentí miedo. Se ha de temer al caníbal infantil,

que lleva el pecado visible en su piel.

No era negro, Al’ajaar era un judío;

sentí repugnancia, y negué que fuera humano.

No lo era, ¿no es verdad?

No, no, Al’ajaar era árabe, y pensé que era

ladrón y promiscuo, y cruel. Trata a su

esposa igual que yo a la mía,

pero en mi caso está bien, ¿no es verdad?

No tenía esposa, era homosexual.

Entonces quise matarle.

No eres como yo, no, no lo eres.

¿Cómo podrías serlo?

Finalmente, vi que era como yo,

Pero tan sólo por fuera, ¿no es verdad?

Al’ajaar tenía mi rostro, y le maté.

Habiendo matado a Al’ajaar, me fui a dormir.

Desperté en la oscuridad, asustado,

y pregunté: ¿Hay alguien ahí?

Y nadie respondió, pues no había nadie.

¿No es verdad?

miércoles, febrero 08, 2006

El Profeta, en los periódicos...

Advertencias:

1) No soy musulmán; soy unitario. Por eso mismo intento conocer todas las religiones tal y como si las conocería si las practicara e intento respetarlas al máximo, tal como las respetaría si las practicara.
2) He visto las caricaturas del Profeta; por tanto, no hablo de oídas.
3) En el contexto de esta entrada, 'Profeta' se refiere a Muhammad (la paz sea con él), al que según el Islam le fue revelado el Qur'an por el arcángel Gabriel.
4) Condeno los ataques a embajadas, quema de banderas, etc... tanto como la publicación de las caricaturas del Profeta, por si alguien se siente tentado de atacar este blog desde cualquier postura ideológica.

Dicho ésto, vamos allá. Caminemos siempre en la luz, y huyamos de las sombras de la ignorancia.
(a la izquierda: el nombre del Profeta, caligrafiado)

La polémica por las caricaturas del Profeta publicadas en Septiembre de 2005 por un periódico danés ha llegado a un punto bastante preocupante: quema de banderas, salida de ciudadanos occidentales desde los países musulmanes, cierra de embajadas, ataques contra legaciones diplomáticas, etc...
Creo que el problema que ha llevado a esta situación es el de si es más importante la libertad de expresión, o el respeto a la religión. Para mí, ambos valores están unidos; la libertad debe incluir el respeto a las creencias del otro, porque si para mí mis creencias tuvieran el mismo valor que tienen para el otro, no me gustaría que el otro las despreciara, ¿no? La clave de mi postura es: el otro tiene el mismo valor que yo.
Ahora, veamos... la más escandalosa de las caricaturas es una que muestra al Profeta con un turbante en forma de bomba, dentro del cual se puede leer (en árabe) la Shahada, o 'profesión de fe' (es decir, No hay más Dios que Dios, y Muhammad (la paz sea con él) es el mensajero de Dios).
Me parece un dibujo ofensivo, reaccionario, y con más bien poco sentido del humor... Y con un gran potencial insultante.
Se han presentado todo tipo de discusiones al respecto; desde que sólo es un chiste, y que por tanto la reacción es desmedida, hasta pedir la cabeza de los dibujantes. Ambas posturas, por extremas, me parecen erróneas.
Para empezar, hasta el momento, y que yo sepa, nadie se ha atrevido a dibujar, en las páginas de un periódico, a Moisés ametrallando palestinos, a Abraham arrojando niños palestinos a las fauces ardientes de Moloch, o a Nimrod (uno de los arquitectos de la torre de Babel) construyendo el Muro de Jerusalén bajo las órdenes de Sharon. Y eso que es habitual que la prensa árabe caricaturice a los políticos israelíes, europeos y norteamericanos.
Pero caricaturizar a los políticos es sano, y saludable. También la prensa europea lo hace.
El problema con las caricaturas del Profeta requeriría un comentario demasiado largo; por eso me voy a centrar en la del turbante-bomba. Hacer una ecuación 'fundador de una religión = terrorista' es algo ofensivo y poco inteligente, desde mi punto de vista. Ofensivo porque el Profeta es, para cientos de miles de personas, el mensajero del dios único y verdadero, Dios, y esas creencias merecen ser respetadas. Poco inteligente, porque es un gesto que ha puesto carnaza directamente al alcance de los fundamentalistas islámicos. Y el fundamentalismo islámico es tan peligroso para los propios pueblos islámicos como para Occidente.
No me parece que el camino para lograr el entendimiento entre culturas sea echar leña al fuego del 'Choque de Civilizaciones', como decía Samuel Huntington.
La blasfemia puede que sea un pecado, y como tal, solo es imputable al que sigue una determinada religión, pero la grosería es algo que no se debe cometer.

martes, enero 31, 2006

Moral e Imperio: un relato

Hoy quiero presentaros uno de los relatos que más me gustan de los que he escrito en los últimos años, llamado "Moral e Imperio". Me vino a la memoria hace unos días, leyendo algo en el blog de Imperator, algo que ahora mismo no puedo recordar. Espero que os guste, y si os hace plantearos alguna cosa, mejor que mejor. La ilustración es de Marina Muñoz, y relato e ilustración fueron publicados juntos por primera vez en el número 17 del fanzine 'Alfa Eridiani', disponible en www.alfa-eridiani.com
Todos los comentarios constructivos son bienvenidos.



Moral e Imperio


I. Consideramos el acto sexual como un acto en el que intervienen uno o más sujetos, y siendo un acto que puede ser apropiado o inapropiado, determinamos que los actos sexuales pueden ser inapropiados de diversas formas. Puesto que el acto sexual es consecuencia de la proyección del deseo sexual sobre un objeto concreto, que puede ser o no sujeto a su vez, consideramos que, en cuanto al objeto deseado, los actos sexuales pueden ser inapropiados de dos formas: por la esencia del objeto, o por la inclinación del objeto. En primer lugar, son inapropiados en cuanto a la esencia del objeto, todos aquellos actos sexuales realizados con objetos distintos a la persona humana. Consideramos así, inapropiados como actos sexuales, por esencia, todos aquellos actos realizados con animales y plantas, y aquellos realizados con objetos inanimados. En segundo lugar, son inapropiados, por inclinación, todos aquellos actos sexuales realizados con sujetos carentes de plena libertad y responsabilidad. Consideramos así actos sexuales inapropiados, por inclinación, todos aquellos actos realizados en contra de, o prescindiendo de, la libertad y la responsabilidad plenas de todos los participantes.

Moral e Imperio, capítulo IV, 2360, Golconda

* * * * *

Me pregunto si nuestra época será recordada como gloriosa o como infame.

Tatiana Ivanovi de Medeiros está radiante, pensó Gregorio Santos dando un largo sorbo a su copa, y luego pasándose un dedo por los labios mientras la contemplaba, allí sentada en un sofá de piel sintética, enmarcada por dos grandes espejos de cuerpo entero, que reflejaban su imagen haciendo que pareciera un tríptico holográfico de uno de sus conciertos. Ni siquiera en su propia casa la diva dejaba de ser diva. Pero sería injusto, y dio otro sorbo a su bebida, pensar que no tiene derecho a tal cosa. Nadie es como Tatiana; nadie ha tenido un registro vocal tan amplio desde los tiempos de Maria Callas, y aunque los hermafroditas no eran inusuales en el mundo del espectáculo, La Divina de Medeiros, como la llamaban algunos, homenajeando su ascendencia portuguesa, era la única que había logrado triunfar en el círculo de cuchillos del canto lírico. Dejó resbalar sus ojos por su figura; Tatiana vestía un largo vestido de seda, blanco, sobre un ceñido tubo de tela sintética, que marcaba su figura. Su pierna derecha se cruzaba elegantemente por encima de su pierna izquierda, y una gota de licor descendía lentamente por su piel, vagamente broncínea, hacia sus pies, torneados por unas sandalias de cuero artificial a juego con el vestido. Años atrás, Tatiana había elegido depilarse la cabeza, y una leve transpiración, provocada por la iluminación del cuarto, hacía brillar su piel, sin que por ello a Gregorio le pareciera un ápice menos atractiva.


Supongo que más que por nuestra moral, nos recordarán por nuestra política. Al menos, eso es lo que espero que ocurra.

Nicolás Valcárcel se reclinó, más cómodo, entre la pila de cojines sobre la que estaba sentado, y dejó que sus dedos juguetearan con los botones de su camisa, mientras miraba, de reojo, a Gregorio, concentrado en su copa. Tatiana Ivanovi, contratenor hermafrodita amada tanto por los críticos musicales como por las masas populares, que compraban sus nuevos trabajos en cuanto aparecían a la venta en la Red, tenía la intuición de que Nicolás y Gregorio hacían algo más que tomar una copas y ver holopelículas cuando se visitaban el uno al otro. No es que aquello tuviera ninguna importancia, claro, porque ella y Gregorio no estaban casados, ni siquiera comprometidos, pero Tatiana no podía evitar preguntarse si aquel comentario de Nicolás, el hecho de que parecía querer que el Imperio Terrano fuera recordado por su política, y no por su moral, podía significar que tenía algo de lo que avergonzarse. Aunque es probable que simplemente fuera una frase destinada a romper el hielo de la conversación. La tertulia de hoy aún no había despegado, y la conversación se arrastraba, perezosa, sobre los vasos de licor. Aunque Nicolás no le resultaba atractivo, le echó un vistazo, intentando pensar que podría Gregorio encontrar sexy en él: Nicolás era joven, de pelo castaño, ojos azules, de sonrisa fácil, nariz recta. Sus manos, de dedos alargados y uñas bien cuidadas, estaban ahora colocadas sobre su regazo. Su camisa estaba entreabierta, dejando ver un poco de vello pectoral; su musculatura estaba cuidada, pero no de forma obsesiva. Parecía moderado en todos los sentidos.

— El Imperio ha llevado una moral avanzada y moderada a todos los planetas colonizados por la humanidad.

Gregorio Santos volvió a tomar un sorbo de licor de menta, y se levantó para poner algo de música. Con un gesto de la mano, ajustó los controles de la consola; luego se acercó a la ventana. El sol estaba descendiendo lentamente, y su silueta rojiza se recortaba contra la línea del horizonte de Terranova, en la que se alternaban los rascacielos construidos desde la proclamación del Imperio con los edificios más bajos, humanistas y funcionales, pertenecientes a los años finales de la 1ª República. Nicolás Valcárcel, contemplando a su amante, pensó en las palabras que acababa de decir Gregorio. Una moral avanzada y moderada; en eso tenía razón, porque el Imperio había conseguido equilibrar el autoritarismo y el liberalismo, y ofrecer una libertad moral y sexual que, aunque era más restrictiva que el abanico de posibilidades que había ofrecido la República, era también más estable. La doctrina imperial podía resumirse en una frase: ‘Todo acto sexual realizado con sujetos carentes de plena libertad y responsabilidad no sólo es inmoral, sino también ilegal’. Así, el Imperio había conseguido censurar moralmente y castigar legalmente, usando el mismo baremo, actos en apariencia tan distintos como la necrofilia y la violación pederasta. Gregorio era alto, moreno, de ojos azules; a pesar de que trabajaba como abogado en un edificio cercano al Senado Imperial, había recibido muchas ofertas de holorevistas que querían que posara como modelos. Nicolás mismo le había puesto en contacto con un par de fotógrafos que habían disfrutado de la posibilidad de retratar al apuesto, maduro y atractivo Gregorio, de espaldas anchas y manos suaves.

Pero forzamos a todos los planetas del Imperio a seguir nuestra misma moral, nuestras mismas leyes. Sin duda, eso es un poco arrogante.

La cuarta persona que había en la habitación, Verónica Goldfarb-Castro, se puso de pie, y se sirvió otro vaso de licor mientras sus ojos dorados, de color de miel, resbalaban por la habitación, depositando su mirada, de uno en uno, en sus tres amigos. Tatiana Ivanovi, la hermafrodita de cabeza depilada y sombra de ojos azul eléctrico; Gregorio Santos, el abogado atractivo y arrogante, de ojos azules como el cielo; Nicolás Valcárcel, el joven crítico musical, con su camisa medio abierta. Verónica había tenido relaciones con los tres, y sabía que ellos las tenían entre sí, por lo menos de momento. La química sexual era quizá una forma inusual de cementar una amistad, pero Verónica nunca había tenido mejores amigos que los tres que ahora estaban bebiendo con ella en su casa, escuchando una retrospectiva de la gloriosa María Callas, en la que se intercalaban las versiones más contemporáneas de aquellas arias que la habían hecho famosa en su época de esplendor.

¿Por qué es arrogante el deseo de conducir a todos los habitantes del Imperio a la felicidad? , replicó Tatiana al comentario de Verónica.
Tales proyectos siempre han fracasado, a lo largo de la historia de la humanidad. ¿Por qué el Imperio debería ser diferente?, dijo entonces Nicolás.
Porque nunca ha existido nada como el Imperio, afirmó Gregorio.

“Eso es cierto”, pensó Verónica. Nunca había existido nada como el Imperio; había que retroceder hasta los lejanos días del siglo XIX, cuando Terranova todavía se llamaba Tierra, o la Tierra, singularizada, para encontrar algo semejante al Imperio Terrano. A pesar de todas sus similitudes con los antiguos imperios, como el británico, el español, el chino o el romano, el Imperio Terrano era algo diferente. Era una unión de planetas, no muy distinta en su estructura a la organización republicana, que cooperaban entre sí según los parámetros dictados desde la capital imperial, que era Golconda y no Terranova, la cuna de la humanidad que había sido, desde su fundación hasta su caída, la capital de la 1ª República.


Golconda, también llamado Alfa Centauri IV, había sido la primera colonia de la humanidad. El emperador, tras tomar el nombre de Analastu, había trasladado allí la capital como un gesto simbólico más, uno que aspiraba a ser representativo de la distancia que quería marcar entre su Nuevo Orden y la República. Si todavía había alguien en el Imperio que abrigara la creencia de que la Tierra, Terranova, era el centro del universo, aquel gesto imperial debería haber servido para poner fin a su ingenuidad.


Y sin embargo, Terranova había dejado de ser el centro de los mapas estelares para convertirse en algo a lo que los ciudadanos imperiales se referían como ‘el corazón del Imperio’. Su guía moral, su conciencia, su rector ético, su censura... Y desde Golconda, mientras tanto, gobernaban los emperadores de la dinastía Analastu Abdi, en árabe ‘Yo no soy el sirviente de mí mismo’. No hombres, sino títulos. Eso era lo que Analastu I había querido para sí y sus sucesores: emperadores que no se sirvieran a sí mismos, sino al título que portaban, y al Imperio.


Tatiana había actuado recientemente en Golconda, en una gala que el actual emperador, Analastu III, había ofrecido al Senado Imperial y a los gobernadores provinciales, y hacía tan sólo unos días que había regresado a Terranova. Tatiana había sido honrada por el Emperador con una condecoración al mérito artístico, y había tenido la oportunidad, en el trascurso de la gala, de acceder aunque fuera temporalmente a las estancias por las que se movían los que marcaban el ritmo político del Imperio. La contratenor sabía que, en tiempos lejanos, antes del Éxodo, la humanidad había estado dominada por un sistema de pensamiento llamado capitalismo, o post-capitalismo, y que durante el Éxodo mismo las corporaciones multinacionales habían acumulado en sus manos grandes cantidades de poder y capital. Pero todo eso había cambiado, y la humanidad había regresado a formas de organización social, al mismo tiempo más nuevas y más tradicionales. En una ocasión, en un cóctel, Tatiana había oído que el Imperio Terrano era comparable a la Francia de Napoleón III; tras hacer algunas averiguaciones, no le había parecido una comparación injuriosa, aunque todavía tenía sus dudas. Se volvió hacia Gregorio, que tras su último comentario se había servido otra copa de licor, y le invitó a que se sentara en la alfombra, junto a ella. Sonriendo divertido, tras echarle una mirada de reojo a Nicolás, Gregorio se sentó a los pies de la contratenor, y volvió a la carga.

Vamos, no os quedéis callados, y pensadlo seriamente: ¿Cuándo ha disfrutado la humanidad del equilibrio perfecto entre libertad y prosperidad que tiene ahora? Hay que hacer sacrificios para conseguir beneficios; no se puede hacer una tortilla sin romper huevos, como decía mi bisabuela.
¿Qué son huevos? , dijo Verónica, alejándose de la ventana.
Algo que usan los animales para reproducirse; no me preguntes sobre los detalles eróticos. Los desconozco. Y Nicolás sonrió ampliamente, mientras se ponía de pie.

Nicolás caminó hasta Verónica, y le dio un beso en la mejilla. Luego se sentó en el sofá que Gregorio había dejado vacío, e invitó a Verónica, la escritora de éxito, a que se sentara junto a él, en el suelo. Cuando ella lo hizo, Nicolás alzó su copa hacia Tatiana, y dijo: “Brindo por el Imperio”. Los demás asintieron, brindaron por el Imperio, y apuraron sus bebidas.

Nicolás carraspeó, y dijo:

En sus últimos ciento veinte años de vida, la 1ª República estuvo hundida en la guerra civil, la corrupción, el hambre, la miseria y el caos. En los treinta años que han transcurrido desde la proclamación del Imperio por el primer emperador Analastu, la historia de la caída de la 1ª República se ha convertido en leyenda. ¿Quién se acuerda ya de aquellos días de dolor?
Ahora todo va más deprisa, dijo Tatiana, pensativa...
Insisto en que el Imperio llevará a la humanidad a donde no ha llegado nunca. No estamos preparados, como civilización, para la libertad responsable que proporcionaba la 1ª República, afirmó Gregorio.
¿Quieres decir que tenemos miedo a la libertad? ¿Necesitamos entonces, como especie, que alguien nos lleve hacia el progreso?, concluyó Verónica.

Los cuatro se miraron, en silencio, inquietos ante las implicaciones de una afirmación semejante. Todos eran ciudadanos prósperos de un Imperio próspero, y todos sabían como se había llegado hasta la proclamación del Imperio: el ejército había asaltado el Parlamento, disuelto la República y creado un Gobierno Provisional. Dos años después, Analastu I había sido proclamado Emperador, y aclamado por el ejército. En esos dos años, las tropas del gobierno habían extinguido el fuego de la rebelión y la secesión a lo largo y ancho del mapa de la República, y todos los sistemas planetarios rebeldes habían hincado la rodilla ante el gobierno provisional. Ningún Imperio había sobrevivido tanto como sus fundadores hubieran deseado, y muchos ellos no sobrevivieron a su primer emperador. El Imperio Terrano ya había tenido tres gobernantes, y todo parecía ir bien.

Tatiana fue la primera en quitarse la ropa, lentamente, sensualmente. Una vez que se hubo quedado desnuda, se sirvió otra copa de licor, y dijo:
¿Realmente crees que hay un equilibrio perfecto entre libertad y prosperidad, Gregorio? Yo creo que no... creo que todo sistema construido sobre la tiranía debe caer, tarde o temprano, por grandes que sean sus logros culturales y artísticos.
¿Y por qué ha de ser así? ¿Es que acaso, como civilización, no estamos dispuestos a hacer ningún tipo de sacrificio? —Gregorio dejó su copa sobre la mesa, y tras quitarse la ropa, se sentó en el suelo, junto a Tatiana.
La reconciliación requiere el perdón, y el perdón requiere el reconocimiento de la culpa. Mientras el Imperio no pida perdón a todos aquellos que sometió y humilló, no habrá reconciliación, y la sombra de la destrucción siempre estará sobre nosotros. —Nicolás dejó sus ropas plegadas sobre una silla, apuró su copa de licor, y besando a Gregorio en la frente, se sentó entre él y Tatiana.
Todo está destinado a la destrucción; no hay nada eterno, salvo quizá, las mismas ideas de eternidad y destrucción. Lo que importa es hacer que los momentos de paso, los cambios entre un modelo de civilización y otro, sean lo menos traumático posibles para los implicados.

Tras estas palabras, Verónica se despojó de sus ropas, y dirigiéndose hacia sus tres amigos, se unió a ellos tras apagar una a una todas las luces de la sala.


* * * * *

Fueron necesarios ciento veinte años para construir el Imperio Terrano, y tan sólo veinte para destruirlo. El cuarto emperador, Anaslatu IV, fue incapaz de estar a la altura de sus tres predecesores. Una serie de malas decisiones ejecutivas provocaron una cadena de insurrecciones, y varias derrotas militares hicieron perder a la población la confianza en el Imperio. Para preservar la paz, Analastu IV empezó a ceder regiones imperiales al control de los gobernadores planetarios; fueron estas regiones independientes las que formaron el núcleo de las nuevas potencias cósmicas: la Autoridad Centáurea, la Confederación de Weissmann, la Alianza de los Navegantes, y también, la 2ª República, que aspira a preservar, para la humanidad, lo mejor de la 1ª República y lo mejor del Imperio.

De toda la legislación imperial, la más importante que hemos preservado ha sido la relativa a la moral.

Del Imperio a la República, 2440, Terranova

domingo, enero 22, 2006

Brokeback Mountain

He ido al cine a ver la última película, estrenada en España, de Ang Lee, y no puedo menos que recomendársela a todo el mundo: id a ver Brokeback Mountain, ¡ya!

Ahora bien, id avisados: es una película lenta, muy visual, de paisajes y lenguaje corporal, y puede que haga tambalearse la 'identidad' sexual de alguno... (cosa que no creo que ocurra, pues no creo tener lectores supermachos). Heath Ledger se supera a sí mismo, deja de ser un joven actor guapete y nada más, y demuestra su potencial para el drama. Jake Gyllenhaal, por su parte, demuestra también su buen hacer, pero Heath Ledger se come la escena cada vez que aparece. Dos actores a tener en cuenta en el futuro.

Por otra parte, creo que la película es revolucionaria en su tratamiento de la relación entre los protagonistas, y por el hecho de ser una película de un gran estudio, pero... tampoco es tan revolucionaria.

(advertencia: puede contener información sobre el argumento o el final de la película)
*****
Para variar, me gustaría ver alguna vez algo que no fuera una comedia en la que los personajes como Jack y Ennis tuvieran un final... distinto.
*****
(fin de la advertencia)

Pero me ha gustado, y mucho; salí del cine con la sensación de haber gastado bien 6 €, y éso es más de lo que se puede decir normalmente.

Id a verla; y si luego os decepciona... no se admiten quejas.

:)

lunes, enero 16, 2006

Puesta al día.

No me han despedido; de momento conservo el trabajo. Pero eso sí, dos de los niñatos han sido sacados por sus padres de la academia. Curiosamente, el padre de una alumna ha pagado el mes de Enero, con lo cual la niña está obligada a ir a clase. Sé que es mi obligación darle clase, y enseñarle todo el inglés que pueda, pero mal se puede enseñar al que no quiere aprender.

Hace días que no escribo, pero es porque no pasa nada, y tampoco me siento inspirado. Iré poco a poco poniendo ésto al día, estoy seguro. Y a todos los que os pasais por este Libro de la Curación, gracias.

Os deseo lo mejor.

lunes, enero 02, 2006

Soy infeliz

Bien... soy infeliz. Y como no tengo motivos materiales para ser infeliz, me siento culpable por serlo, con lo cual me siento más infeliz.

Así que vamos a poner manos a la obra para remediarlo. Creo que uno de los problemas principales es que tengo bastantes, y muy buenos amigos, pero no tengo pareja. Quiero alguien que me quiera por lo que soy, y a pesar de lo que soy. Es decir, quiero alguien que me quiera por ser como soy, y a pesar de ser como soy.

No quiero alguien que sólo me quiera por mi cuerpo, y mi personalidad le importe un pito, o alguien que le encante mi personalidad, pero no esté dispuesto a estar conmigo porque mi cuerpo le repugna. Pero tampoco quiero cambiar para agradar a nadie. Asi que lo que voy a empezar a hacer es a lanzar el anzuelo en más mares, y cebarlo más apetitosamente.

Soy introvertido; es parte de mi atractivo, pero a menudo peco de no decir nada a la persona que me atrae, porque temo ser rechazado, con lo cual, habitualmente, me quedo rechazado... sin haber dado el paso siquiera.

Así que, vamos a ver si conseguimos perder ese miedo al rechazo. Primer objetivo: la biblioteca pública. No hay porque llevarse a nadie al cuarto de baño... basta con saludar y decir: Hola, ¿cómo estás? Feliz año nuevo.

Y poner la mejor sonrisa.

¿Consejos, opiniones, sugerencias? (Athair, si estás por ahí, coméntame que te parece mi plan?)

* * * * *

(Más tarde, por la noche)

El día que me decido a intentar tomar la iniciativa, no trabaja.
En fin... menos mal que hay más dias que longanizas.

jueves, diciembre 22, 2005

Hijos vagos y padres imbéciles.

Os pido perdón a todos, pero estoy triste y cabreado, así que necesito desahogarme.

Trabajo en una academia, cuyo nombre voy a ocultar para proteger a los inocentes. Tengo tres alumnos que son unos zotes, siendo educados. Bueno, tenía...
Como no daban palo al agua, y tenían unos exámenes claramente insuficientes, pues les he suspendido la evaluación.
Boletín de notas entregado el martes, incluida felicitación de Navidad, y consejos sobre como mejorar su rendimiento y aprobar la próxima evaluación.

¿Resultado? Los tres niñatos se han dado de baja en la academia, y yo he recibido un toque de advertencia por parte de la directora. Que si no se pueden perder tantos alumnos, que si hay que ser más flexible... ¿Más flexible? ¡Que demonios más flexible! Si no me han dado cancha ninguna y se pusieron en modo 'no-cooperativo' desde que el día 15 de Noviembre se les cruzaron a los tres amiguitos los cables (concretamente, parejita y amiga de la parte femenina de la parejita).

Al parecer, los padres han venido a dar de baja a sus hijos queridos, diciendo que... 'a mi hijo no le gusta el profesor', 'mi hija dice que explica cosas muy raras...' ¿Han venido a hablar conmigo, como recomendé en el boletín? Nooo, para qué... Han ido directamente a hablar con la directora, y yo tengo la intuición de que en Enero tendré que buscarme otro trabajo.
¿Cosas muy raras? Libro para preparar el First Certificate de Cambridge, adecuado a la edad de los niñatos: 16, según su DNI. Mental, posiblemente 5, porque me pedían que si no podíamos jugar en clase, y dar las explicaciones en español (cuando mi contrato especifica que debo dar la clase en inglés).

Así que... hoy me siento frustrado y cabreado a partes iguales. Jean Cocteau, que es un hombre maravilloso que escribió cosas maravillosas (por ejemplo, que el orgasmo siempre te deja un sabor amargo, porque siempre llega demasiado pronto y es demasiado breve), escribió dos novelas llamadas 'Los padres terribles' y 'Los niños terribles'. La primera no la he leído, pero la segunda se la recomiendo a todo el mundo... es sobre dos hermanos, hermano y hermana, adolescentes, que no quieren crecer, y viven juntos, enamorados incestuosamente, y haciéndose daño el uno al otro...
Así que, a imagen de Cocteau, me siento tentado de escribir 'Los niños vagos' y 'Los padres imbéciles'.

Por favor, si quereis compartir bilis o animarme un poco, dejad un mensaje.

martes, diciembre 20, 2005

Felices fiestas a todo el mundo.

Arriba: 'Fires of Advent', por The Alchemy Carta Ltd.

¡Feliz Navidad, Hannukah, Solsticio! ¡Próspero Año Nuevo! ¡Felices fiestas a todos! Los que podais estar con vuestras familias, estad con vuestras familias; los que podais estar con vuestros amigos, estar con vuestros amigos. Y sobre todo, disfrutad.

Si algo me hace apreciar la vida, es la certeza de que un día he de morir. Quizá por eso me gusta tanto Alchemy Gothic, y sus productos. Llevo desde que empezó Diciembre con ese bonito fondo de pantallas, 'Fires of Advent', y os invito a todos a que le echeis un ojo en su página oficial.

Por lo demás, desearos a todos y a todas lo mejor, que se cumplan vuestros deseos, y que 2006 sea, al menos, tan bueno como ha sido 2005. Yo me pasaré todas las fiestas en Madrid, escribiendo y trabajando, asi que... sois bienvenidos a contactar conmigo siempre que querais.

Besos y abrazos, y que cada uno coja lo que prefiera.

domingo, diciembre 18, 2005

De la fe.

Dice el Corán: "No hay coacción en religión" (2, 256)

Afirmaban Imperator y Equécrates, en el blog de Imperator, que se habían hecho trampas en los diálogos sobre religión y filósofía que se habían estado teniendo a lo largo de las últimas semanas, en ese y otros blogs. Trampas dialécticas y lógicas, apelaciones a la autoridad, ataques personales, etc...

Y debo decir, con dolor, que estoy de acuerdo con ellos, y que creo que es cierto. No levantaré mi dedo contra nadie, pues tal cosa no me parece correcta, pero creo que así ha sido.

Y ahora, hablaré yo.

La fe es un don. No es un derecho, ni algo a lo que se pueda llegar lógicamente. ¿Nunca habéis oído decir, a un mal cristiano, con cierto desprecio o arrogancia, 'Tú es que no tienes fe"?

No es lícito, creo, echar a nadie en cara su falta de fe, ni sentirse superior a nadie por tener algo que no nos hemos ganado, sino que nos ha sido dado. La fe sin obras está muerta, pero las obras sin fe... son posibles.

Y pueden llegar a ser la puerta que lleve a la fe, camino que en el otro sentido, es más difícil. Pues quien tiene una fe sin obras... poco hará con ella.

Dice San Pablo, en la primera carta a los Corintios:
13,1 Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.
13,2 Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy.
13,3 Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha.
13,13 Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad.

Eso es lo que importa: de las virtudes cardinales, es decir, de la fe, la esperanza, y la caridad, también llamada amor, la mayor es la caridad.

Pues se puede obrar bien sin tener fe. Y si hemos de ser felices, aquí y tras la muerte, y hacer felices a los demás, aquí y tras la muerte... no miraremos por encima del hombro a nadie, pero menos aún a los que carecen de la fe que a nosotros nos ha sido regalada.

viernes, diciembre 16, 2005

Ibn Sina muestra su verdadero rostro

Bueno, pues tras reflexionar sobre ello, he decidido cambiar de nuevo mi avatar de Blogger. El motivo es que el sello de Avicena estaba en armonía con el nombre con que firmo este blog, pero la calidad del dibujo era deficiente, y se veía borroso. Por otra parte, siempre me ha gustado la imagen de Anzher, el caballero que veís a la izquierda, y que ya había sido mi avatar, bajo el nombre del Dr. Mortimer.

Así que, y ya definitivamente, me quedo con este avatar. Anzher, el Alquimista, en su identidad de Ibn Sina. Aquí a la izquierda podeis verme, en un retrato, alucinando ante el índice de imbecilidad de la especie humana, que parece incrementarse según pasan los años. Seguro que mi buen amigo Athair estaría de acuerdo conmigo; por otra parte, es posible que no haya más imbéciles, sino que se hayan vuelto más osados y sean más visibles que en otras épocas.

¿Alguna teoría al respecto?

Por supuesto, estos tests de Internet son absurdos...

Intrigado por haber encontrado un enlace curioso en el blog de Tindriel, he hecho un test llamado "What Dungeons and Dragons cartoon character are you?" y éste ha sido el resultado...

Venger, the Force of Evil
You are Venger, the Force of Evil. You have tons of
magic powers, ravening hordes of minions, and a
different Dark Tower in every corner of the
Realm. Life is good.

Which Dungeons and Dragons Cartoon Character Are You?

¿Hay alguien que me conozca y se crea ésto?

: )

jueves, diciembre 15, 2005

De la muerte, la eutanasia, y otras reflexiones...

A la izquierda: 'Muerte y vida', de Gustav Klimt.

Como dije el otro día, hoy voy a hablar de la eutanasia, y mi opinión sobre ella, y no creo que sea posible hablar de la eutanasia, sin decir unas cuantas cosas sobre la muerte.

¿Es la muerte un don? Así lo pensaba San Francisco, y así lo piensa Tolkien también, cuando dice, en el Silmarillion, que la muerte es uno, o el mayor, no recuerdo bien, de los dones de Iluvátar a los hombres. Quien lo diría, viendo el miedo a la muerte que hay en nuestra cultura. Un día abordaré ese tema, pero no hoy.

Ya he dicho en otras entradas, o en algún comentario, que no tengo miedo a la muerte. Y puedo decir que es cierto; temo al dolor que la muerte puede causarme, y el dolor que puede causar a mis seres queridos, debido al vacío que dejaré en sus vidas, pero no temo a la muerte en sí misma, a lo que hay tras ella. Seguro que alguno dirá que eso es porque no la he experimentado de forma cercana, pero no tendré en cuenta tales comentarios hipotéticos, pues quien los hace seguro que no me conoce.

Al contrario que en otras entradas, hoy si voy a usar algunas citas, porque me son particularmente queridas.

"Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar"
Así rezan las dos primeras líneas dedicadas a la muerte del "Cántico de las criaturas", de San Francisco de Asís.

Y dice Jorge Manrique, en 'Coplas por la muerte de su padre':

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Si la palabra 'eugenesia' tiene mala prensa, la palabra 'eutanasia' está asociada a una serie de conceptos nebulosos como 'derecho a una muerte digna', 'muerte compasiva', etc... que no intentaré desentrañar aquí, o no saldría nunca del zarzal en que me estoy metiendo.

Etimológicamente, 'eutanasia' significa 'buena muerte'. Es otro neologismo, neogriego concretamente, cuya primera aparición documentada, en lengua inglesa, tuvo lugar en 1606, lo que hace que sea un término bastante más antiguo que 'eugenesia'. Asociada a 'muerte compasiva', se usó por primera vez en 1869.

Dice el Diccionario de la Real Academia:
1. Acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento, o sin él.
2. Med. Muerte sin sufrimiento físico.

La definición del DRAE, de escueta que es, se nos queda corta. De forma similar a la eugenesia, la eutanasia positiva es una acción, mientras que la negativa es una omisión de acción. Es decir, que si la eutanasia es positiva, se mata al moribundo, mientras que si es negativa, se le niegan aquellas acciones que podrían prolongar su agonía.

Yo soy eutanasta, es decir, partidario de la eutanasia. Ahora bien, mi definición de 'eutanasia' es idioléctica, es decir, personal, y no coincide con la del DRAE.

¿Qué es la buena muerte?
La buena muerte es aquella que llega como una amiga, que pone fin a los sufrimientos del cuerpo, de la mente y del alma. La buena muerte es aquella en que el moribundo muere en paz consigo mismo y con el mundo.

Yo he sido depresivo, y he tenido deseos de morir, en más de una ocasión, y siempre me ha retenido, entre muchas otras cosas, el miedo a la distanasia, al 'mal morir'.

¿Y tú, lector? ¿Cómo deseas que sea tu muerte?

miércoles, diciembre 14, 2005

Connotación, denotación, y otros zarzales de la vida diaria.

Maravilloso el discurso de Harold Pinter al recibir el premio Nobel de Literatura, discurso sobre el que Micerinos ha llamado mi atención a través de su bitácora, o blog, 'To be a friend'. Se lo recomiendo a todo el mundo.

Para hacer sencillos un par de términos complejos que voy a abordar en esta entrada, empezaré diciendo que, en lingüística, llamamos 'denotación' al significado nuclear de un término o expresión, y 'connotación' a los significados accesorios que ese término ha ido adquiriendo con el uso. Así, 'toro' es el macho de una serie de especies bovinas, entre ellas las razas vacunas de diversa índole, y los cebués, por ejemplo. Si cuando yo digo 'toro' tú piensas en Soberano o en Osborne, eso se debe a la connotación.

He dicho ésto, porque entre hoy y mañana voy a dar un esbozo de mi postura (que por otra parte, es posible que no le interese a nadie) sobre dos temas muy espinosos: la eugenesia y la eutanasia.

La palabra 'eugenesia' tiene muy mala prensa, desde la Segunda Guerra Mundial, debido a lo mucho que fue utilizada por los científicos, y me disculpen los científicos, del Tercer Reich. Etimológicamente, 'eugenesia' es un neologismo formado por el prefijo 'eu' y la raiz 'genesis', ambas griegas, y significa 'buen origen o buen nacimiento'. Término inventado por Francis Galton, la eugenesia se define, por el RAE, como 'aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana'.

La eugenesia tiene dos aspectos, llamados positivo y negativo, no por su carácter moral, sino por su carácter aditivo o sustractivo: así, la eugenesia es positiva si mejoramos las condiciones relativas a la génesis y el nacimiento, y negativa si eliminamos las condiciones perjudiciales, o sus resultados. En la práctica, la eugenesia positiva ha consistido, históricamente, en dar mejores alimentos a las embarazadas, cuidarlas, mejorar la higiene de los hospitales, darles apoyo psicológico, etc... y la negativa en esterilizar a las personas consideradas 'indeseables' y poner término a los embarazos inviables o, y la redundancia viene al caso, 'indeseables'.

Es por eso por lo que yo tengo muchos reparos a decir que soy 'eugenista', porque la gente (aquellos que entienden el término, claro), inmediatamente piensan en el Tercer Reich, y te miran con cara rara, si no te ponen verde inmediatamente. Pero yo explico los matices del término.
Soy eugenista: es decir, creo que es bueno que el parto y el embarazo sean fáciles, cómodos y saludables para la madre y el bebe o bebés, creo que es bueno cuidar de la alimentación de los seres humanos, y creo que es bueno echarle una mano a la naturaleza en determinadas situaciones. Ahora bien: no soy partidario de la esterilización de nadie por sus características físicas o mentales, ni de la interrupción de ningún embarazo por tales características (aquí nos metemos en el tema del aborto, así que antes de meterme más profundamente en el zarzal, me paro).

Próximamente, la eutanasia.

jueves, diciembre 08, 2005

Galería de Arte: The Absinthians (Los bebedores de Absenta)


Bueno, no he podido resistirme a compartir con vosotros este dibujo, The Absinthians, propiedad original de The Alchemy Carta Ltd. y cuya versión original podeis admirar e incluso comprar en Alchemy Gothic

Como veis, el dibujo tiene trampa... :)

En cuanto al nombre, sería algo así como Los bebedores de Absenta o de Ajenjo, que tales son los nombres que recibe el licor de color verde que tan famoso fue a finales del siglo XIX y que algunos siguen consumiendo.

martes, diciembre 06, 2005

El camino del medio

Desde hace unos días se está desarrollando en los blogs de Imperator, Eleder y otros, un apasionado debate sobre religión, tema sobre el que yo creo que es arriesgado debatir, porque al ser algo muy importante para mucha gente, los debates tienden una tendencia a calentarse y convertirse en discusiones, en las que siempre hay alguien que sale herido.

Y yo soy partidario de que, en caso de duda, mejor no herir.

Sin embargo, me siento parte de ese debate, y por tanto, voy a escribir otra entrada. Sin embargo, debo de advertirte, lector de este Libro de la Curación, que no voy a usar datos, ni citas, ni referencias. Voy a hablar de experiencias y de opiniones propias, y puede que consideres que tales cosas no tienen valor. Tambien puede que creas que son muy valiosas, y quieras hacerlas tuyas. En ambos casos, que sepas que eres bienvenido: nadie te obliga a entrar en este lugar, y nadie te obliga a quedarte, pero tampoco te obliga nadie a marcharte. Yo no cuento estas cosas porque sean verdaderas, sino porque a mí me funcionan.

Dicho ésto, vamos allá.

Ya he dicho muchas veces que no soy ritualista; no hago ritos dedicados a ningún Dios, ni a Lo Divino, ni a Odín, Thor, Zeus o Jesucristo. Tengo la sospecha de que los ritos quedan muy bien narrativamente, pero que, a la larga, matan la fe.

Cuando rezo, hablo conmigo mismo, y hago lo posible por dividir mi mente en fragmentos y examinar la cuestión desde diversos puntos de vista. Mi mente no sólo está llena de engranajes, sino que también es como una telaraña.

Sé que quien habla y escucha y responde soy yo.
Creo que mis palabras no son, sin embargo, sólo para mí mismo.

No creo en la divinidad de Jesús: mi fe no es cristiana. Sin embargo, creo que Lo Divino habla a través de los hombres. Por tanto, admito que Jesús existió, y que fue un profeta. Los datos concretos de su vida y de sus enseñanzas son borrosos, y sujetos a discusión, pues no le conocí en persona, pero para mí esos detalles no son muy importantes.

No sé nada, con certeza, de la otra existencia; creo que será distinta a ésta, y que será mejor o peor, en base a como haya sido en la Tierra. Pero no vivo para el Más Allá, sino que vivo para el mundo, porque creo que ése es el motivo de que estemos aquí.

No admito que nadie tenga autoridad moral sobre mí, pues para eso tengo una moral y una razón. Admito guías, sugerencias, caminos, pero como ya dije en otra entrada, tenemos moral y razón para usarlas, y por tanto, debo de usarlas. No las someteré a nadie.

He aquí un primer esbozo de mi fe, lector.

¿Qué crees que soy?
¿Te importa?

A mí me importa, porque te lo estoy preguntando, pero tampoco pienses que voy a dejar de ser lo que soy sólo por un quítame allá esos comentarios.

lunes, diciembre 05, 2005

Nuevo avatar de Blogger.

Como he encontrado un sello editado en Argelia con un dibujo de Ibn Sina, el médico persa que inspiró el nombre con el que firmo este Libro de la Curación, he decidido cambiar de avatar, y dejar atrás al buen Dr. Mortimer, Mesias de Whitechapel.

Así pues, nuevo avatar de Blogger.